Una de las causas principales es que la crisis y caída del ladrillo dejaron muchos espacios vacíos que ahora están siendo reutilizados. Esto, sumado a la actual recuperación económica que ha abierto el camino a las empresas a la adquisición de nuevos locales en mejores condiciones, ha impulsado traslados de oficinas a otras con mejor ubicación o con mayor superficie útil para el desarrollo de la actividad laboral. Es el momento para muchas empresas de ponerse a empaquetar y buscar un nuevo destino, algo que para el sector inmobiliario y para las empresas de mudanzas supone un verdadero empujón tras unos años de crisis.El año nuevo es una de las épocas en las que más mudanzas se realizan por cambios de casa o de oficina. Atrás dejamos un año en el que el sector de las mudanzas ha experimentado un auge importante debido a la cantidad de movimientos y traslados que se han llevado a cabo. De hecho, desde principios de este recién pasado 2016 se auguraba un crecimiento en el sector de casi el 20%, siguiendo la estela de los años anteriores en los que ya se produjo un crecimiento de entre un 5% y un 10%, según datos recopilados por diversas empresas inmobiliarias.